Una TAE no es una propiedad del producto, es una propiedad del producto aplicado a un capital. En cuanto hay un tope de saldo, el mismo producto tiene una TAE distinta para cada persona, y la que sale en la tabla es la de quien no llega al tope.
El cálculo
Es una media ponderada, y sale en una línea:
TAE efectiva = TAE anunciada × (capital remunerado ÷ capital total)
Donde el capital remunerado es el menor de dos números: tu capital y el tope de la cuenta.
Con el capital entero dentro del tope, el paréntesis vale uno y la TAE efectiva es la anunciada. En cuanto te pasas, el paréntesis baja y arrastra la TAE con él.
Por qué cambia el ranking
Porque el tope suele ser inversamente proporcional al tipo. Las cuentas que anuncian más son las que remuneran hasta menos, así que en cuanto tu capital crece, el orden de la tabla se invierte.
Piénsalo en tres escalones, con un tope típico de 10.000 €:
- Con 8.000 € cabes entero: cobras el tipo anunciado y la cuenta agresiva gana.
- Con 20.000 € solo la mitad de tu dinero cobra: la TAE efectiva es la mitad, y una cuenta sin tope con la mitad de tipo nominal ya empata.
- Con 50.000 € una quinta parte cobra: la TAE efectiva es la quinta parte, y casi cualquier alternativa sin tope gana con holgura.
El punto de cruce depende de las dos ofertas concretas, y por eso hay una herramienta en lugar de una regla.
Los dos errores que produce ignorarlo
Elegir la cuenta equivocada. El caso obvio: te vas a la primera fila de la tabla y resulta que sobre tu dinero renta menos que la quinta.
Creer que has mejorado cuando no. El caso menos obvio y más frecuente. Te cambias de una cuenta al tipo bajo sin tope a una al tipo alto con tope, y con tu capital acabas cobrando lo mismo o menos, después de un traslado, una verificación de identidad y varios días de dinero en tránsito. El coste de no mover el dinero está pensado para detectar eso antes de mover nada.
Después de la TAE efectiva, todavía faltan los impuestos
La TAE efectiva resuelve el tope, pero sigue siendo bruta. Encima quedan dos restas: la retención que practica el banco en cada abono —la retención sobre los intereses— y el impuesto real, que depende de toda tu base del ahorro del año. los tramos de la base del ahorro.
El número final, después de las tres correcciones, es la TAE neta, y es la única con la que se pueden comparar productos de plazo distinto. El método está en calcular la rentabilidad neta.
Cuándo no hace falta este cálculo
Para no complicarse sin motivo, hay tres casos en los que la TAE del anuncio ya es la tuya:
- La cuenta no tiene tope. Suele decirlo, porque es su argumento.
- Tu capital está claramente por debajo del tope. Con 4.000 € y un tope de 20.000, la cláusula no existe para ti.
- Es un depósito. Los depósitos tienen mínimo de entrada, no máximo remunerado. La TAE se aplica a todo el importe.
Preguntas frecuentes
¿La TAE efectiva es un término oficial?
No: la TAE es un cálculo normalizado que la entidad publica sobre el tramo remunerado, y es correcto. «TAE efectiva sobre tu saldo» es la forma de nombrar el mismo tipo aplicado a tu capital real, que es lo que a ti te renta. No lo busques en el contrato porque no está.
Si reparto el dinero entre dos cuentas con tope, ¿qué TAE tengo?
La media ponderada de las dos, con cada tramo remunerado a su tipo. Repartir para aprovechar dos topes es justo la estrategia que tiene sentido con capitales medios, y sube la TAE efectiva conjunta bastante por encima de la de una sola cuenta.
¿Y si mi saldo va a bajar durante el año?
Entonces la TAE efectiva sube a medida que el saldo se acerca al tope. Los intereses se devengan por días, así que el resultado real es la media de los días del año. Para hacerse una idea, usa el saldo medio que esperas y no el actual.
¿Merece la pena una cuenta con tope si tengo mucho dinero?
Sí, para la parte que cabe en el tope, y siempre que no te obligue a una vinculación que no quieres. Lo que no tiene sentido es meter todo el capital en ella: el excedente está al cero por ciento pudiendo estar en un depósito o en otra cuenta.