Elegir producto antes de saber cuánto dinero puedes comprometer es como elegir zapatos antes de saber a dónde vas. Y es lo que hace la mayoría, porque las tablas comparativas están ordenadas por rentabilidad y no por plazo.
Los tres bloques
No es una fórmula, es una separación por cuándo puede hacer falta el dinero. Sale con papel y lápiz en diez minutos.
Bloque 1: lo que puede hacer falta este mes
Va en una cuenta, punto. Ni depósito, ni fondo, ni nada con plazo. Aquí la rentabilidad es lo último que importa, y lo que importa es que el dinero esté a un clic.
Cuánto: los gastos fijos del mes más un margen. Si tus recibos y tu vida ordinaria suman una cantidad, esa cantidad y algo más se queda líquida y no se toca.
Bloque 2: el colchón
Es el dinero para lo que no está previsto: el coche, la caldera, quedarse sin trabajo. La regla habitual son de tres a seis meses de gastos, con un rango que depende de una sola variable: la estabilidad de tus ingresos. Un funcionario con nómina puede quedarse en tres meses. Un autónomo con clientes concentrados necesita seis o más.
Este bloque puede ir en una cuenta remunerada. Lo que no puede es ir a plazo, porque una emergencia con fecha no existe.
Bloque 3: dinero con fecha, y dinero sin destino
Lo que queda se parte en dos según tenga fecha o no.
Con fecha conocida —una obra, una boda, la matrícula, un impuesto de septiembre— va a un plazo que termine antes de esa fecha, con margen. Un depósito que vence el 15 y un pago el 10 es un depósito cancelado.
Sin destino y sin fecha es el único dinero con el que tiene sentido plantearse plazos largos, y donde encaja la escalera de depósitos.
Por qué este orden y no el contrario
Porque los errores de los dos lados no cuestan lo mismo.
Si dejas demasiado líquido, pierdes la diferencia de rentabilidad entre una cuenta y un depósito. Son décimas o un punto al año sobre una parte de tu ahorro: molesta, se calcula, y se arregla al mes siguiente. El coste de no mover el dinero te da la cifra exacta de lo que dejas de ganar.
Si comprometes demasiado a plazo y tienes que cancelar, te quedas a cero de intereses en ese depósito. Y en el peor caso acabas pidiendo un crédito al consumo, que cuesta muchas veces más de lo que te pagaba el depósito. El error caro está claramente en un lado.
Los dos casos que se saltan esta lógica
Autónomos y sociedades. Parte del saldo no es tuyo: es el IVA y el pago fraccionado del trimestre que viene. Ese dinero tiene fecha conocida y va al bloque 3 con fecha, no al colchón. Está en dónde ahorrar según tu perfil.
Herencias y ventas recientes. Los primeros meses hay impuestos que pagar con plazo legal, así que la prioridad es liquidez pura hasta tener liquidada la operación. Comprometer ese dinero antes es la forma más segura de tener que cancelar.
Cuando el reparto choca con el límite de garantía
Si el resultado deja más de 100.000 € en una sola entidad, el reparto por plazos no basta: hay que repartir también por entidad, porque la cobertura del fondo es por titular y banco. Las dos cosas se combinan sin problema, un depósito en un banco y otro en otro, y está en repartir ahorros entre bancos.
Si prefieres que un cuestionario te dé el resultado, el recomendador hace estas mismas preguntas y propone la familia de producto y el plazo.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto colchón de emergencia necesito exactamente?
Entre tres y seis meses de tus gastos, y el número dentro de ese rango lo decide la estabilidad de tus ingresos y si tienes otras redes: pareja con ingresos, familia, una indemnización posible. Con ingresos irregulares, más cerca de seis; con nómina fija y pareja con nómina fija, tres es suficiente.
¿El colchón debe estar en una cuenta remunerada o en una corriente?
En una cuenta remunerada, si es una que no tenga penalizaciones por sacar y que te deje el dinero disponible el mismo día. El colchón tiene que estar disponible, no inmovilizado, pero eso no significa que tenga que estar al cero por ciento.
¿Puedo usar un depósito como colchón si tiene poca penalización?
No es buena idea, aunque la penalización sea pequeña. Un depósito no admite reintegros parciales: para sacar 800 € para el dentista tienes que cancelarlo entero y perder los intereses de todo el capital. El colchón necesita disponibilidad parcial, no solo total.
Si tengo mucho dinero líquido, ¿lo estoy haciendo mal?
Si es porque no has decidido, sí, y la cifra de lo que cuesta está en la herramienta. Si es una decisión consciente porque esperas un gasto grande o porque duermes mejor, no: la liquidez es un producto que se paga, y pagar por ella cuando la valoras no es un error.