Repartir el ahorro entre bancos no es diversificar en el sentido de una cartera de inversión. Aquí no hay correlaciones ni volatilidad: hay un límite legal de cobertura, y repartir es la forma de no pasarse de él.
Cuándo hace falta
Cuando la suma de todo lo que tienes en una entidad —cuenta corriente, cuenta remunerada y depósitos— se acerca a los 100.000 € por titular. Ni antes ni después: por debajo del límite, repartir solo añade trabajo, porque el fondo cubre igual en un banco pequeño que en uno grande.
Antes de abrir nada, comprueba estas dos cosas, que pueden resolverlo sin cuentas nuevas:
Los titulares. Si el dinero es de dos personas, poner las dos como titulares duplica el límite de esa cuenta a 200.000 €, sin abrir nada. Solo funciona si la titularidad se corresponde con la propiedad real del dinero: la garantía en cuentas con varios titulares.
Si tus dos productos están en la misma entidad. Mucha gente cree tener el dinero repartido y lo tiene en dos marcas de la misma licencia bancaria, que a efectos del fondo son una sola entidad. Se comprueba en el registro: comprobar que un banco está registrado.
Qué cuenta como entidad distinta
Esta es la parte que se hace mal. Lo que importa es la licencia bancaria, no la marca ni el grupo:
- Dos bancos con licencias separadas son dos entidades y dos límites, aunque pertenezcan al mismo grupo empresarial.
- Una marca comercial que opera bajo la licencia de otro banco comparte límite con él. Repartir entre las dos no aporta nada.
- Una filial española y una sucursal del mismo grupo extranjero son dos entidades con dos límites y, además, con dos fondos de garantía distintos: sucursal o filial.
Cinco minutos en el registro antes de mover 80.000 € evitan descubrir tarde que las dos cuentas eran la misma entidad.
Cómo hacerlo sin acabar con ocho cuentas
El error del lado opuesto es repartir demasiado. Cada entidad nueva son un alta, una verificación de identidad, unas condiciones que vigilar y un vencimiento que atender. A partir de tres o cuatro, la gestión empieza a costar más de lo que aporta.
Tres formas de reducir el número de entidades necesarias:
Empezar por los titulares. Duplicar el límite con un segundo titular equivale a una entidad entera sin abrir nada.
Salir del ahorro bancario para el excedente. Las letras del Tesoro están garantizadas por el Estado sin límite de importe, así que resuelven el problema de raíz: con letras no hay que repartir nada. Es la solución más limpia para patrimonios claramente por encima del límite: depósito vs letras del Tesoro.
Concentrar en menos productos por entidad. Tener tres depósitos en un banco no diversifica nada, porque suman contra el mismo límite. Un solo producto por entidad, bien elegido, deja la estructura más simple con la misma cobertura.
Repartir por país, un nivel más
Con patrimonios grandes hay un argumento adicional del que se habla poco: repartir entre entidades de países distintos significa no depender de un solo fondo nacional. Todos los fondos europeos cubren lo mismo y todos están financiados con las mismas reglas, así que no es una cuestión de desconfianza; es que en un escenario de crisis sistémica de un país, tener parte del ahorro bajo otro fondo es una redundancia real. El mapa está en la garantía de los bancos europeos.
Lo que repartir no arregla
La inflación. Repartir protege del riesgo de entidad, no del de que tu dinero valga menos: rentabilidad real e inflación.
La liquidez. Cuatro depósitos en cuatro bancos siguen siendo cuatro depósitos bloqueados. Si lo que necesitas es disponibilidad, lo que hay que escalonar son los plazos: la escalera de depósitos.
El tope de saldo remunerado. Aunque, de rebote, repartir sí ayuda con esto: dos entidades son dos tramos remunerados, y eso sube la rentabilidad efectiva de un capital medio: el límite de saldo remunerado.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos bancos necesito para 250.000 €?
Con un titular, tres entidades: dos cubriendo 100.000 € cada una y la tercera con los 50.000 restantes. Con dos titulares en cuentas conjuntas, dos entidades bastan, porque cada una cubre 200.000 €.
¿Puedo tener varias cuentas en el mismo banco para repartir?
No sirve de nada a efectos de garantía: el límite es por depositante y entidad, sumando todos tus productos allí. Abrir tres cuentas en el mismo banco no multiplica la cobertura.
¿Es más seguro repartir en cinco bancos pequeños que tenerlo todo en uno grande?
Por debajo del límite, la garantía es la misma en los dos casos. Por encima, repartir es claramente mejor que confiar en el tamaño: un banco grande tiene menos probabilidad de fallar, pero si falla, el fondo tampoco cubre por encima de 100.000 €.
¿Y si abro cuentas y luego no las uso?
Cuidado con eso: una cuenta inactiva puede empezar a devengar comisiones de mantenimiento pasado el periodo promocional. Si repartes, mantén cada cuenta con saldo o ciérrala en condiciones en lugar de dejarla abandonada.