El depósito creciente es un producto de marketing honesto con presentación tramposa: todos sus números son verdad, pero el grande del cartel es el del último año, y la rentabilidad que cobrarás es otra. Traducirlo a cifra comparable lleva un minuto y desactiva el efecto.
La estructura: tramos anuales al alza
Un creciente típico a tres años paga un tipo el primer año, otro mayor el segundo y el mejor el tercero. El anuncio destaca el tercero, «hasta un…», y la comparación honrada exige la TAE única equivalente: la media de los tramos ponderada por su duración (y con el interés compuesto fino, ligeramente más que la media simple si los intereses se abonan y reinvierten).
Regla de bolsillo suficiente: con tramos de igual duración, la TAE única está aproximadamente en el punto medio de los tipos, no en el máximo. Un creciente «hasta el 4 %» con tramos que empiezan en el 2 vive en torno al 3, y ese 3 es el número que compite en la tabla contra los depósitos planos, con el método general de comparar dos ofertas.
Por qué existe este diseño
Dos funciones para el banco: el titular publicitario del último tramo, y la retención del cliente, porque la estructura castiga irse pronto —los años buenos son los últimos— sin necesidad de penalización explícita. Es la renovación con los incentivos cosidos por dentro.
Para el ahorrador, esa misma estructura tiene una lectura útil: es una apuesta empaquetada a que los tipos no subirán —cobras poco hoy a cambio de mucho pasado mañana—, pariente doméstico del análisis de la curva de plazos.
Cómo evaluarlo, en orden
- Calcula la TAE única (o exígela: la información precontractual debe traerla). Ese es el producto.
- Compárala contra el mejor depósito plano al mismo plazo total y contra la escalera casera de depósitos a un año renovados, que es su competidor estructural.
- Lee la cancelación por años: ventanas, penalizaciones, y qué pasa con los tramos ya cobrados si sales.
- El calendario fiscal: los abonos anuales reparten la tributación entre ejercicios —amable—, mientras el creciente que liquida todo al final concentra, con el efecto de los plazos que cruzan años.
Preguntas frecuentes
¿El creciente es mejor que un depósito normal?
Ni mejor ni peor: es un depósito a plazo total con la TAE única que salga, más una opción de salida anual si su letra la da. Se compara por esa TAE única y por la calidad de la opción de salida, no por el tipo del último año.
¿Qué pasa si los tipos suben mientras estoy en los tramos bajos?
Es el riesgo del diseño: estás cobrando poco hoy por la promesa de mañana, y el mercado puede ofrecer mañana más que tu promesa. Con ventana de cancelación anual, el daño se limita a un año de diferencial; sin ella, estás tan atado como en cualquier plazo largo.
¿Los tramos crecientes aplican a los intereses acumulados?
Según contrato: si los intereses se abonan a la cuenta cada año, cada tramo aplica solo al capital; si se acumulan al depósito, hay composición. Cambia décimas en la TAE única; la información precontractual lo especifica.
¿Por qué mi banco me ofrece el creciente en vez de subir el tipo plano?
Porque el creciente le compra retención y titular publicitario al mismo coste, o menor. No es una trampa: es un diseño con incentivos a la vista. La respuesta del cliente es la de siempre, traducir a TAE única y comparar con el mercado.